6th Feb 2025
Era un día soleado en el bosque lejano, y dos gatos, Mía y Tomás, se sentían perdidos. Mía, la gata atigrada, dijo: "¿Dónde está nuestro dueño? ¡Lo necesito!" Tomás, el gato negro, meowó pensativo: "No lo sé, pero debemos encontrar el camino a casa. Tal vez podamos pedir ayuda a alguien aquí!" Mientras miraban alrededor, vieron a una ardilla saltando entre los árboles. "¡Hola, ardillita!" llamaron juntos. La ardilla, con su suave pelaje marrón, se detuvo y les respondió: "¡Hola! ¡Soy Chispa! ¿Qué les pasa?"
Chispa dijo: "Puedo ayudarlos! Pero primero, escuchen esta historia. En este bosque mágico vive un gusanito llamado Luis, que es muy sabio. Él puede guiarlos a casa. Pero también deben ayudarme. Necesito encontrar unas nueces doradas. ¿Me ayudarán?" Mía y Tomás se miraron con esperanza. "¡Sí, Chispa!" dijeron emocionados. Así, los nuevos amigos empezaron su aventura por el bosque, saltando sobre troncos y buscando entre las hojas. Mientras caminaban, se reían y compartían historias divertidas.
Mientras avanzaban por el bosque, Chispa les contó más sobre las nueces doradas. 'Dicen que las nueces doradas brillan con la luz del sol y están escondidas cerca del gran roble en el claro del bosque', explicó. Tomás, emocionado, preguntó: '¿Estamos cerca?' Chispa asintió con su pequeña cabeza: 'Sí, estamos muy cerca'.
De repente, Mía vio algo brillante bajo un arbusto. '¡Miren allí!' exclamó, señalando con su patita. Corrieron hacia el arbusto y encontraron dos nueces doradas, reluciendo como el oro. '¡Las encontramos!' gritó Chispa felizmente, saltando de alegría. Con las nueces en sus manos, Chispa sonrió y dijo: 'Ahora vamos a buscar a Luis, el gusanito sabio'.
Después de un corto paseo, llegaron a un tronco caído donde Luis vivía. El gusanito asomó su cabecita al escuchar el alegre tumulto. 'Hola, amigos', saludó, moviendo sus antenas. Tras escuchar su historia, Luis les dio instrucciones claras para regresar a casa. '¡Gracias, Luis!' dijeron Mía y Tomás, agradecidos. Con las nueces doradas y un nuevo plan, los dos gatos y su amiga Chispa se despidieron del sabio gusanito y, con el corazón lleno de gratitud, emprendieron el camino de regreso que los llevaría a casa.