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Ibeth Garcia4p

22nd Feb 2025

Las Cuatro Hermanas Avalos

Las cuatro hermanas Avalos viven en Tabasco. "¡Chicas, ya es hora de ir a la escuela!" les dice su mamá, una agente de bienes raíces muy ocupada. "Sí, ¡pero primero quiero pintar!" grita Sofía. "¡Yo quiero hacer karate!" dice Valentina. Las hermanas ríen y juntas se preparan para el día.

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Después de la escuela, las hermanas se reúnen en su sala de estar. "Extrañamos a nuestros abuelos," dice Ana. "Viven lejos, a tres horas de aquí". "Sí, ¡y no podemos esperar a pintarlos!" agrega Clara. Las hermanas deciden combiner sus diferentes gustos de comida y tienen una comida divertida. Hacen sushi y tacos para todos, mientras su papá, promotor de pantallas LG, las observa orgulloso.

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Después de comer, Sofía encuentra sus pinceles y pinturas. "¡Vamos a hacer un retrato de los abuelos!" grita emocionada. Las cuatro hermanas se sientan juntas en el suelo, rodeadas de colores y papel, y empiezan a dibujar. La sala se llena de risas y bromas mientras intentan recordar cómo son las caras de sus abuelos. "Yo le haré su gran sombrero," dice Clara sonriendo.

Valentina, después de practicar algunos movimientos de karate, se une al grupo. "Miren, he hecho una flor para abuela," añade, mostrando orgullosa su dibujo. Sus padres miran desde la puerta, sintiéndose felices de ver a sus hijas tan unidas. "Quizás, cuando visitemos a los abuelos, podamos llevarles estas pinturas," sugiere Ana. "¡Qué buena idea!" exclaman todas juntas.

La tarde pasa volando, y las hermanas terminan sus obras maestras justo a tiempo para tomar un helado en la terraza. "Cuando veamos a los abuelos, les diremos cuánto los extrañamos," dice Ana, con una sonrisa en su rostro. "Sí, seguro estarán muy felices," responde Valentina mientras saborea su helado de chocolate. Bajo el cielo de Tabasco, las hermanas sueñan con su próxima reunión familiar, sabiendo que el amor de familia siempre las mantiene cerca, incluso a la distancia.