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MIREIA CONDE CABO

26th Mar 2025

Las Normas Mágicas de la Clase

Había una vez una clase muy especial. Todos los niños y niñas jugaban, aprendían y se divertían. Un día, la profesora dijo: "¡Vamos a aprender algo nuevo!" Pero nadie escuchaba. Todos hablaban al mismo tiempo, y el aula sonaba como un montón de tamborcitos: ¡Tum tum tum! La coneja Tina quería contar algo, pero nadie la dejaba hablar. El ratón Ramón tropezó, ¡Ay, ay, ay! Y la tortuga Lolo se desesperó cuando su torre de bloques se cayó.

A colorful classroom with children of different ethnicities sitting at desks, talking at the same time, sounds of tambourines represented by musical notes, busy atmosphere, digital art, bright colors, energetic scene, vivid

De repente, un brillo dorado apareció en la pizarra. Era Hada Lila, el hada de las clases mágicas. "¡Oh, no! Algo está pasando aquí!" dijo Hada Lila, moviendo su varita. "Vuestra clase se ha olvidado de las normas mágicas. ¡Os las voy a recordar!" Abrió un pergamino dorado y leyó las 5 Normas Mágicas de la Clase. Todos escucharon con atención y se dieron cuenta de que, si las seguían, podrían jugar y aprender felices nuevamente. Al final, todos levantaron la mano, cuidaron los juguetes y la clase se llenó de luz otra vez.

A sparkling fairy named Lila, emerging from a golden glow on a blackboard, wearing a beautiful dress with stars, holding a magic wand, surrounded by amazed children, warm light, enchanting, fairytale atmosphere, highly detailed

¡Así comenzó la verdadera magia en su aula!

Para practicar las normas mágicas, Hada Lila propuso un juego. "Vamos a formar un círculo y, uno por uno, compartiremos algo especial que hayamos aprendido hoy", explicó con una sonrisa brillante. Tina fue la primera en hablar, emocionada por contar cómo había aprendido a sumar con conejos saltarines. Luego, Ramón compartió un cuento divertido sobre un ratón viajero, y Lolo mostró cómo construir una torre más fuerte. Mientras cada uno hablaba y escuchaba, una suave melodía llenó el aula, haciendo que todos se sintieran parte de algo especial.

Al final del día, Hada Lila felicitó a la clase. "Habéis trabajado juntos y ahora el aula está llena de una magia especial que nunca desaparecerá", dijo agitando su varita. Los niños y niñas sonrieron satisfechos, sintiendo que habían aprendido una lección valiosa. Cuando Hada Lila se despidió, prometió regresar siempre que la necesitaran. Desde aquel día, las normas mágicas se convirtieron en parte de sus juegos y aprendizajes, haciendo de cada día una nueva aventura mágica.