27th May 2025
Diego era un niño curioso que amaba mirar las estrellas. Una noche, salió al jardín y exclamó: "¡Mamá, veo una estrella que brilla más que las demás!" Su madre, sonriendo, le dijo: "Esa es la estrella de los deseos, hijo. Si la miras y quieres algo de corazón, se puede hacer realidad." Con los ojos llenos de asombro, Diego cerró los ojos y deseó aventurarse por el universo.
Al día siguiente, Diego se despertó en un lugar mágico, rodeado de planetas coloridos y criaturas amistosas. Un pequeño alienígena verde se le acercó y dijo: "¡Hola, soy Zippy! Ven, te mostraré mi mundo. Aquí, los deseos se hacen realidad." Diego sonrió con alegría y juntos exploraron campos de estrellas y mares de luz, sintiendo la emoción de la aventura en cada momento.
Mientras recorrían aquel mundo lleno de maravillas, Zippy le mostró a Diego un río que brillaba con todos los colores del arcoíris. "Este es el Río de los Sueños", explicó Zippy. "Aquí, cualquier cosa que imagines puede cobrar vida." Diego cerró los ojos y pensó en un barco hecho de estrellas fugaces. Para su sorpresa, el barco apareció flotando en el río, listo para llevarlos a nuevas aventuras.
Navegaron juntos por el río, descubriendo islas donde las flores cantaban y los árboles contaban historias. "¡Esto es increíble!", exclamó Diego, mientras un pájaro de fuego les saludaba desde el cielo. Zippy le miró con una sonrisa y le dijo: "Todo esto es posible porque creíste en la magia de los deseos." Diego comprendió entonces que la verdadera magia estaba en su corazón, en su capacidad de soñar.
Finalmente, llegó el momento de regresar a casa. Diego se despidió de Zippy con un fuerte abrazo, agradecido por la aventura inolvidable. "Recuerda, siempre puedes volver si sigues soñando", le dijo el pequeño alienígena. De repente, Diego se encontró de nuevo en su jardín, con el cielo estrellado sobre él. Aunque estaba de vuelta en casa, sabía que siempre llevaría consigo la magia del universo en su corazón.