25th Nov 2024
Era una vez, en un colorido pueblo lleno de magia, vivían dos amiguitos llamados Sofía y Martín. Sofía tenía el cabello rizado y brillantes ojos verdes. Martín, con su camiseta azul y sonrisa alegre, siempre era su compañero en las aventuras. El pueblo estaba lleno de casas de colores y flores por todas partes. Todo era mágico y lleno de risas.
Un día, mientras jugaban en el parque, Sofía y Martín encontraron un libro antiguo bajo un árbol. El libro tenía un título brillante que decía 'Las Palabras Mágicas'. Curiosos, los dos amigos abrieron el libro y encontraron un mensaje que les invitaba a descubrir el poder de las palabras 'por favor' y 'gracias'.
Decidieron probarlas en su camino de regreso a casa. En el mercado del pueblo, Sofía le pidió al panadero una barra de pan diciendo: "¿Me podrías dar una barra de pan, por favor?". El panadero sonrió ampliamente y le respondió: "Claro, aquí tienes, y gracias por usar tus palabras mágicas". Sofía se sintió feliz de ver la sonrisa en el rostro del panadero.
Más adelante, Martín vio a un gatito atrapado en un árbol. Se acercó a un hombre que pasaba y le pidió ayuda: "¿Me podrías ayudar a bajar al gatito, por favor?". El hombre asintió y juntos rescataron al gatito. El hombre le dio las gracias a Martín por pedirlo con tanta amabilidad. "¡Las palabras mágicas realmente funcionan!", pensó Martín.
De regreso a casa, Sofía y Martín decidieron compartir su descubrimiento con todos sus amigos. Reunieron a todos en la plaza del pueblo y les contaron sobre el libro y las palabras mágicas. Pronto, el pueblo entero comenzó a usar 'por favor' y 'gracias', y el lugar se llenó de más sonrisas y gentileza. Y así, Sofía y Martín aprendieron que con solo unas palabras, podían hacer del mundo un lugar más feliz.