29th Mar 2025
Había una vez, en un hermoso reino, donde el amor y la alegría brillaban como el sol. Carol y José, dos nobles corazones, soñaban con su pequeña estrella. "¡Pronto llegará!", decían emocionados mientras preparaban cada rincón y detalle. El gran día llegó y en una mañana mágica, nació María José. Su primer llanto sonó como una melodía encantadora y un arcoíris brilló en el cielo, como un anuncio de su llegada.
Desde ese día, todo cambió en el reino, la brisa susurraba felicidad. Su abuelita la abrazaba, cantándole historias bellas y su fiel perra Almendra, siempre a su lado. Mientras crecía, recorría jardines encantados, jugando y soñando, y su risa era alegre como el canto de los pájaros. Un año después, el reino celebró con una gran fiesta y María José dio sus primeros pasos, diciendo "pa, pa, pa" y "ma, ma, ma", llenando de alegría a todos. Almendra siempre estaba ahí, lista para las aventuras, mientras la princesa soñaba con mundos mágicos cada noche.
Con el paso de los años, María José creció rodeada de amor y risas. Una tarde, mientras paseaba por el bosque con Almendra, encontró una flor peculiar que parecía susurrar su nombre. Al tocarla, una suave brisa dorada envolvió a la princesa, llevándola a un mundo mágico donde los árboles cantaban y las mariposas danzaban en el aire.
En este mundo de maravillas, María José conoció a un sabio búho que le habló sobre el poder de su risa. "Eres especial, pequeña princesa", le dijo el búho con ternura, "tu risa es un regalo que llena de luz y felicidad a todos a tu alrededor". La princesa sonrió, prometiendo que siempre compartiría su alegría con el mundo.
Al regresar a casa, María José comprendió que su reino era igual de mágico que el mundo que había visitado. Seguía explorando sus jardines, ahora con un brillo especial en sus ojos, y nunca dejaba de lado su risa alegre. A cada paso, su amor y alegría se extendían, haciendo que el reino entero floreciera con nuevos colores y canciones. Y así, en el reino de los susurros y sonrisas, vivieron felices por siempre.