27th Jan 2025
Coraima y José vivían cerca de la playa en Segur de Calafell. Un día soleado, Coraima dijo: "¡José, vamos a buscar conchas en la playa!" José sonrió y contestó: "¡Sí! Vamos a encontrar la más hermosa de todas!" Así que los dos hermanos corrieron hacia la arena brillante, llena de risas y emoción. Las olas susurraban canciones y las gaviotas volaban alto en el cielo.
Mientras buscaban, Coraima encontró conchas de muchos colores. "¡Mira esto, José!" gritó, sosteniendo una concha rosa. "Es preciosa, la guardaremos para nuestro tesoro!" José asintió feliz. Al final del día, regresaron a casa con conchas en sus manos, pero más importante, con risas y recuerdos en sus corazones.
Al día siguiente, Coraima y José decidieron ir a explorar una parte de la playa que nunca antes habían visitado. Llegaron a un rincón escondido entre las rocas donde el agua formaba pequeñas piscinas cristalinas. Allí, descubrieron una multitud de criaturas marinas diminutas, como cangrejitos y estrellas de mar. "¡Mira qué geniales son!", exclamó José con asombro, mientras Coraima tomaba fotos para recordar su descubrimiento.
Mientras exploraban, encontraron una botella de vidrio enterrada parcialmente en la arena. Dentro había un papel enrollado. "¡Es un mensaje!", dijo Coraima emocionada, desatando con cuidado la tapa. José y ella leyeron juntos el mensaje que decía: "Sigue tus sueños y sé amable con todos". Sonrieron, sintiendo que ese consejo era un verdadero tesoro.
Al regresar a casa, los hermanos no solo llevaban conchas y recuerdos, sino también el mensaje especial del mar. "Hoy encontramos algo más que conchas, Coraima", dijo José. "Sí, encontramos una lección hermosa", respondió ella. Con el sol poniéndose en el horizonte, Coraima y José prometieron seguir explorando juntos, sabiendo que cada día en la playa traería nuevas sorpresas y aventuras.