
28th Oct 2024
En una granja colorida, vivía un gato llamado Tomás. Tomás era un gato valiente con grandes ojos verdes. Siempre soñaba con tener un amigo. Un día, conoció a un pequeño ratón llamado Miguel. Miguel era un ratón curioso con un suave pelaje gris.
Tomás y Miguel se miraron con sorpresa. "¿Tú no me vas a comer?" preguntó Miguel. "¡No! Quiero ser tu amigo!" dijo Tomás emocionado. Desde ese día, prometieron ser amigos y vivir grandes aventuras juntos.
Un día soleado, decidieron jugar en el campo. Corrieron entre las flores y saltaron sobre los charcos. Tomás se reía y Miguel hacía piruetas. Juntos, disfrutaban del hermoso día, riendo y jugando, llenos de alegría.
De repente, encontraron una granja llena de verduras. Miguel dijo: "¡Vamos a probar las zanahorias!" Tomás asintió y juntos comenzaron a explorar. Saltaron y corrieron, saboreando las deliciosas zanahorias que encontraron.
Un día, mientras jugaban, vieron un gran arco iris en el cielo. "¡Debemos seguirlo!" dijo Miguel. Así que fueron en busca del arco iris, enfrentándose a nuevos desafíos y disfrutando de la amistad entre ellos.
Mientras seguían el arco iris, encontraron un lago brillante. Decidieron hacer un barco de hojas. Juntos, navegaron felices por el lago, riéndose y disfrutando de cada momento que pasaban juntos.
Al final del arco iris, encontraron una caja llena de caramelos. "¡Mira, Miguel!" exclamó Tomás. "¡Comamos estos dulces!" Compartieron los caramelos entre ellos, saboreando su amistad y la felicidad de estar juntos.
Desde entonces, Tomás el gato y Miguel el ratón se hicieron inseparables. Cada día era una nueva aventura, aprendiendo y disfrutando de su gran amistad en la granja. La felicidad llenó sus corazones.
Y así, en la granja, el gato y el ratón demostraron que la amistad no tiene límites ni barreras. Juntos, vivieron felices por siempre, llenos de magias y risas.
La historia de Tomás y Miguel se contó por años. Todos en la granja aprendieron que la amistad es el regalo más hermoso de todos.